Llega el verano, es hora de hacer la maleta. ¿Cómo cuidar mi boca durante las vacaciones?

Llega el verano. Todo el año trabajando para este momento, para desconectar de la rutina y olvidarse de las obligaciones por un tiempo. No obstante, hay obligaciones a las que no podemos renunciar al cuidar mi boca si no queremos que las vacaciones se traduzcan en la aparición de un dolor de muelas. Por eso, es muy importante que, a la hora de hacer la maleta, pensemos en nuestra salud bucodental y adaptemos o modifiquemos nuestra rutina según el tipo de viaje que realicemos. Os dejamos una lista de los elementos indispensables a añadir en nuestro equipaje para asegurarnos de que nuestra higiene dental será óptima:

1. Sobretodo, no debemos olvidarnos del cepillo de dientes, eléctrico o manual. Hay que tener en cuenta que el método principal de higiene es el cepillado y que no existe ningún método auxiliar que pueda substituirlo. Por lo tanto, es imprescindible incluir un cepillo de dientes en nuestro equipaje, ya sea el habitual o uno especial para el viaje. Lo que es importante es que las cerdas del cepillo sean de dureza intermedia para no realizar un cepillado traumática para las encías, y que el uso no supere los 3 meses, ya que el cepillo las cerdas del cepillo se deforman con el uso y dejan de ser tan efectivas.

2. Además del cepillo, incorpora una pasta de dientes con flúor. Es importante que utilicemos pastas que contengan flúor, ya que es un elemento que ayuda a la remineralización dental y, por tanto, que es un gran agente anticariogénico.

3. Lleva contigo la seda dental y/o los cepillos interproximales. Ambos son imprescindibles para realizar una higiene bucal completa. El cepillo de dientes es muy efectivo para las superficies libres dentales (parte interna, externa y oclusal), pero no lo es tanto para las superficies entre diente y diente. En dientes apiñados o con un íntimo contacto entre diente y diente, deberemos utilizar la seda dental para limpiar la superficies interproximales. En dientes con diastemas (dientes separados) o con espacios entre diente y diente, será mucho más efectiva la utilización de cepillos interproximales.

4. Si habitualmente utilizas algún enjuague o colutorio dental, también puedes incorporarlo. No obstante, recuerda que los enjuagues no sustituyen en ningún caso el cepillado. Además, siempre deben ser sin alcohol ya que, aunque al principio aportan mucha sensación de frescor, luego son contraproducentes ya que resecan las mucosas y disminuyen el flujo de saliva, lo que favorece la aparición de caries y otras enfermedades bucodentales.

5. No olvides de cepillarte la lengua! La lengua acumula una gran cantidad de bacterias, que pueden provocar infecciones, enfermedades y halitosis (mal aliento). Por eso es muy importante cepillar tanto los dientes como la lengua. Existen cepillos linguales específicos para realizar la higiene de esta zona de una forma fácil. No obstante, también podemos utilizar el mismo cepillo con el que hemos realizado el cepillado dental.

6. En caso de ser portador de implantes o puentes dentales, no olvides llevar contigo el irrigador bucal, ya que es imprescindible para poder higienizar bien los recovecos que se forman al reemplazar los dientes naturales por prótesis fijas.

Y, además, os damos unos importantes consejos de higiene para que la vuelta al trabajo no vaya acompañada de una visita de urgencia al dentista de confianza:

1. Procura lavarte los dientes, mínimo dos veces al día. En caso de tener que pasar jornadas sin poder volver a nuestra habitación, no estaría de más coger un pequeño cepillo de viaje y pasta para poder utilizarlo en cualquier baño público.

2. Si nos olvidamos o no podemos lavarnos los dientes dos veces al día, al menos recuerda que el cepillado más importante es el que realizamos antes de ir a dormir. Este no puede fallar!

3. Es muy útil mascar chicles sin azúcar cuando pasamos largos ratos sin poder cepillarnos los dientes. Estos inducen a la salivación y la saliva es un excelente protector contra la caries y otras enfermedades bucales.

4. Procura no abusar de los alimentos y bebidas azucaradas. El azúcar es el principal alimento de las bacterias responsables de la caries dental, así que es importante para cuidar mi boca, no abusar de refrescos, bollería, zumos, gominolas, alimentos enganchosos o viscosos, etc.

5. Evita picar entre horas y, mucho menos, si son alimentos azucarados. Durante las comidas principales, los niveles de saliva en boca son elevados y estamos más protegidos contra la caries y otras enfermedades bucales. No obstante, cuando picamos entre horas, no estamos tan protegidos ya que, hay menos salivación y provocamos cambios continuos del pH de la cavidad oral que van a favorecer la aparición de caries dental.

Y hasta aquí nuestros consejos de salud oral para las vacaciones. Desde Athenea Dental Institute deseamos que paséis unas vacaciones inolvidables, recordando siempre la importancia de no dejar de lado la higiene oral.