Esta es una pregunta muy frecuente de los padres cuando acuden a la consulta dental con sus hijos. Ser padres supone un reto y son muchas las personas que nos aconsejan sobre cuándo y cómo hacer las cosas, provocando, muchas veces, dudas y preocupaciones a la hora de tomar según qué decisiones. Una de las más recurrentes es a la hora de retirar el chupete a los pequeños de la casa ya que, además, la mayoría de veces se convierte en una herramienta de relax para el niño/a, y los momentos posteriores a la retirada del chupete suelen ser complicados.

 

Pero, por qué es necesario el chupete?

La succión es un reflejo natural tanto de los fetos como de los recién nacidos. Hasta la incorporación del chupete, este reflejo se traduce en la necesidad del bebé de chuparse las manos o dedos. Introducir el chupete para satisfacer este hábito de succión no nutritiva es una herramienta muy útil ya que, además de ser más higiénico que los dedos o las manos, aquello que succione el niño/a se va a convertir en un hábito para él, y es mucho más difícil eliminar el hábito de chuparse el dedo que el de succionar un chupete porque, obviamente, el chupete podemos eliminarlo del alcance del niño, pero los dedos no.

Además, se ha visto que los chupetes tienen un efecto calmante y analgésico para el bebé. De hecho la Academia Americana de Pediatría considera el chupete un buen método para calmar el dolor de los bebés que se someten a vacunaciones u otras intervenciones menores.

 

Y, por qué no podemos prolongar su uso en el tiempo?

La succión no nutritiva se considera normal durante los primeros meses de vida, ya que se asocia a la necesidad de satisfacción afectiva y de seguridad. No obstante, su mantenimiento en el tiempo puede provocar defectos en el desarrollo del complejo orofacial de nuestros hijos. Por tanto, es un hábito que deberá extinguirse progresivamente a medida que van apareciendo los primeros dientes, marcando como tope los 2 años de edad. Se considera que a partir de esta edad, entramos dentro de un uso demasiado prolongado del chupete, lo que puede provocar secuelas como: problemas en la posición de los dientes, crecimiento incorrecto del maxilar superior y/o de la mandíbula, aparición de mordidas cruzadas (mala relación transversal de los dientes) y/o mordidas abiertas (mala relación vertical de los dientes), falta de desarrollo del paladar dando lugar a paladares profundos o estrechos, etc.

 

Conociendo las ventajas de la utilización del chupete en los primeros meses de vida y los problemas que puede acarrear prolongar su uso más allá de los 2 años de edad, ¿cuáles son los consejos y recomendaciones que hay que seguir?

  • Debemos escoger un chupete acorde a la edad de nuestro hijo. Hoy en día, existe gran variedad de chupetes y es conveniente ir renovándolos según la edad y el tamaño de la boca del bebé.
  • Es mejor escoger una forma de tetina anatómica, que se caracteriza por tener una forma que imita a la del pezón durante la succión. El chupete ideal es aquel que provoca la menor apertura de la boca, que ejerce la menor presión posible sobre el paladar, y en el que su superficie de contacto cuando contacta con el paladar es lo más parecida a la de la lengua.
  • Es muy importante no mojar el chupete en miel o en líquidos que contengan azúcar. El azúcar es el alimento cariogénico por excelencia y los niños son más susceptibles a padecer caries dental que los adultos debido a las características de los dientes de leche. Por lo tanto, que el niño/a succione durante horas un chupete bañado en azúcar va a beneficiar la aparición de caries.
  • Es aconsejable no colgar los chupetes de la ropa de nuestros hijos, ya sean de silicona o de látex, porque pueden acumular bacterias. Es mejor mantenerlos guardados para conservar la higiene. Además, no es bueno que los niños tengan el chupete a su entera disposición en todo momento, ya que va a fortalecer el hábito y a crear mucha más dependencia.
  • Debemos cesar el uso del chupete y el hábito de succión en general (succión de los dedos, etc.) entre los 18 y 24 meses, por las razones que hemos comentado anteriormente.