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Se denomina articulación cráneo-mandibular (ACM) a la articulación que se forma en el lugar de unión entre los huesos del cráneo y los de la mandíbula a ambos lados de la cabeza. Conoceremos más sobre esta articulación y como tratar la disfunción cráneo-mandibular. Abordaremos como lo tratamos en el master en ortodoncia ofrecido por Athenea Institute.

La articulación cráneo-mandibular

Cómo veíamos, la articulación cráneo-mandibular (ACM) es la articulación formada por la unión de los huesos del cráneo y de la mandíbula y se trata de una de las pocas articulaciones móviles de la cabeza.

Esta articulación recibe también varios nombres, entre ellos los más comunes son:

  • Complejo articular cráneo-mandibular (CACM), por tratarse de dos articulaciones (derecha e izquierda).
  • Y articulación témporomadibular (ATM), por las dos superficies óseas que la conforman, el hueso temporal y el cóndilo de la mandíbula, mediados por un disco de adaptación.

El complejo articular cráneo-mandibular (CACM) es una de las articulaciones más completas de todo el cuerpo humano. Se la clasifica dentro de las articulaciones diartrósicas, por el gran número de movimientos que puede realizar: de traslación, de desplazamiento o de deslizamiento en el eje anteroposterior, mediolateral y combinados. Hay que tener en cuenta que, dado que son dos articulaciones conectadas a través de la mandíbula, la acción de una está influenciada por la actividad biomecánica de la otra (Luis A Gambartolomei, 2016).

Complejo articular cráneo-mandibular

La articulación cráneo-mandibular

Esta articulación está formada por el cóndilo mandibular (CM) posicionado, a boca cerrada, en la fosa mandibular (FM) (o fosa articular) por detrás de la eminencia articular (EA) (cóndilo del temporal o raíz transversa del cigoma). La fosa mandibular y la eminencia articular pertenecen a la parte horizontal de la escama del hueso temporal.

Entre el CM y la FM, se sitúa un disco adaptativo de las superficies óseas, que evita el roce directo entre ambas, y formado por tejido conectivo de densa trama de fibras colágenas Tipo I, escasos fibroblastos y algunas fibras elásticas, pero desprovisto de vasos y fibras nerviosas (Luis A Gambartolomei, 2016). Este disco es muy importante en el movimiento de la articulación. Por detrás, el disco está unido a un tejido conjuntivo laxo muy vascularizado e inervado. Es el tejido o almohadilla retrodisca.

También es importante dentro de la articulación el sistema de ligamentos, que contribuyen a proteger la articulación y limitar los movimientos. Los ligamentos están formados por tejido conectivo colágeno, escasamente extensible. No ayudan activamente a la articulación en su función sino que restringen el movimiento de la articulación; un mecanismo de protección durante la función articular.  Así tenemos la cápsula articular (que rodea toda la articulación), los ligamentos de refuerzo y los ligamentos accesorios.

Revistiendo a la cara interna de la cápsula articular, tenemos la membrana sinovial. Formada por tejido conectivo laxo, es la zona más vascularizada de la articulación. Su función es secretar el líquido sinovial (líquido viscoso que lúbrica la articulación). Y está dividida en una membrana inferior y otra superior.

La disfunción cráneo-mandibular

Debido a la importancia de este complejo articular y sus funciones (permite hablar, masticar y bostezar), la disfunción cráneo-mandibular (también llamada disfunción témporomandibular) o de los músculos que la rodean, puede ocasionarle al paciente una serie de trastornos, como:

  • Dolor en la cara, mandíbula o cuello
  • Rigidez en la mandíbula y sus músculos.
  • Bloqueo o limitación en el movimiento de la mandíbula.
  • Ruidos semejantes a chasquidos que provocan dolor en la articulación de la mandíbula al abrir y cerrar la boca.
  • Cambios en el encaje entre los dientes superiores e inferiores.

https://medlineplus.gov/spanish/temporomandibularjointdysfunction.html

En función de la zona afectada, es posible dividir estos trastornos en tres categorías principales:

1. Dolor o molestias en los músculos que controlan la función de la mandíbula o dolor miofacial.

2. Un desajuste o una asimetría interior de una de las dos articulaciones causada por un disco que se encuentra desplazado, o bien, la mandíbula dislocada o por lesiones del cóndilo mandibular.

3. La artritis o enfermedades reumáticas, grupo de enfermedades que son degenerativas e inflamatorias de las articulaciones.

Dolor en la cara, mandíbula o cuello

La disfunción cráneo-mandibular

Es posible tener varios de estos trastornos a la vez. Con el paso del tiempo, estos trastornos pueden ir a peor o a mejor, desapareciendo completamente o causando un dolor prolongado en el tiempo.

En algunos casos, la causa de la disfunción cráneo mandibular puede ser un trauma en la mandíbula, pero en la mayor parte de los casos, la disfunción cráneo-mandibular tiene una etiología multifactorial y, por tanto, compleja. Actualmente, se pueden destacar factores genéticos, nutricionales, psicológicos y ambientales, que merman la eficacia de este complejo articular. Se sabe, sin embargo, que estos trastornos son más comunes en mujeres, por lo que se investiga una relación posible entre las hormonas de la mujer y estas dolencias.

Tratamiento y solución a la disfunción cráneo-mandibular

Como decíamos, el dolor de la mandíbula puede remitir con los años aunque hagamos poco o ningún tratamiento. Pueden realizarse cosas simples por uno mismo, como comer alimentos blandos o aplicarse hielo en la zona. Otros tratamientos ya incluyen analgésicos o dispositivos para colocarse en la boca. En otras ocasiones, es posible que se requiera intervención quirúrgica (es recomendable evitarlo). Pero en cualquier caso son técnicas que hoy en día los ortodoncistas dominan. 

Estos tratamientos pueden clasificarse en reversibles o conservadores e irreversibles. Es recomendable, según los profesionales, que se lleven a cabo los hábitos más conservadores y reversibles en caso de ser posible, ya que estos no son invasivos a los tejidos de la cara, de la mandíbula o de la articulación, no requieren intervención quirúrgica ni producen cambios en la estructura o en la posición de la mandíbula o de las estructuras dentales. Aunque los trastornos de disfunción cráneo-mandibular persistan, en raras ocasiones los pacientes necesitan tratamientos agresivos.

Hábitos conservadores

Constituyen hábitos sencillos para aliviar el dolor:

  • Autocuidado: Ingerir comida blanda, aplicar bolsas de hielo en la zona, no realizar movimientos extremos de la zona mandibular (como grandes bostezos, cantar demasiado fuerte o masticar chicle), llevar a cabo técnicas de relajación o de reducción del estrés, realizar suaves estiramientos de la zona mandibular y ejercicios relajantes que puedan aumentar el movimiento en la zona. Un médico o un terapeuta físico puede realizar una tabla de ejercicios, en función de cada situación particular.
  • Analgésicos: Se pueden utilizar analgésicos sin receta (con precaución) durante un corto período de tiempo o fármacos antiinflamatorios no esteroideos, también llamados AINE (o NSAIDS, en inglés), como el ibuprofeno. En los casos en los que sea necesario,el médico o dentista podrá recetarle antiinflamatorios más fuertes, analgésicos o antidepresivos para aliviar sus síntomas.
  • Férulas de estabilización: Son protectores de plástico que se encajan en los dientes superiores o inferiores. Si bien es el tratamiento más habitual para este tipo de trastornos, deben ser utilizadas durante un corto plazo de tiempo, ya que puede provocar cambios en la mordida. En el caso de que la férula nos provoque dolor, o afecte en la mordida, debe dejar de utilizarse y hemos de consultar nuevamente con el médico.

Botox

El Botox® es la toxina botulínica tipo A producida por una bacteria causante de intoxicaciones alimentarias. También es un medicamento que, inyectado en dosis pequeñas, es capaz de aliviar algunas dolencias como la disfunción cráneo-mandibular. Este medicamento es seguro. Ha sido aprobado por la Administración de Fármacos y Alimentos (FDA) de EEUU para el tratamiento de ciertas enfermedades.

Tratamientos invasivos irreversibles

Dentro de estos tratamientos se incluyen la ortodoncia para cambiar la mordida, las coronas y puentes para equilibrar la mordida; el limado de los dientes (también llamado ajuste oclusal) y las férulas de reposicionamiento, un aparato ortopédico capaz de alterar la mordida de forma permanente.

  • Cirugía: Son tratamientos invasivos del tejido. Deben evitarse en la medida de lo posible,ya que son irreversibles.

 

  • Implantes: Sustitución mediante cirugía de las articulaciones que forman parte de la mandíbula por implantes artificiales. Se debe ser precavido en el momento de valorar esta opción. En cualquier caso, antes de someterse a una intervención quirúrgica de una articulación en la mandíbula, es muy importante consultar distintas opiniones médicas y entender los riesgos de este tipo de intervenciones.

 

¿Que hacer si tu paciente tiene estas dolencias?

permiten aliviar los síntomas

Paciente con dolencias

En la mayoría de los casos, los dolores pueden remitir con el paso del tiempo. Pero es necesario seguir unos hábitos simples de autocuidado que le permitan aliviar los síntomas. En el caso de tener que seguir tratamiento, siempre es conveniente que sea un tratamiento conservador y reversible, que evite modificaciones permanentes en la zona de la mordida y de la mandíbula.

Si las dolencias persisten en el tiempo, aconseja a tu paciente de volver a consultarte, que eres el que dominas estos tratamientos y sus soluciones. Podrás asesorarle correctamente de acuerdo a sus necesidades.

Aprender más de la disfunción cráneo-mandibular con Athenea Institute

Desde el Athenea Dental Institute, en Barcelona, se ofrece una amplía gama de cursos. Entre los que contamos con el master en implantología (60 créditos ECTS) y el master en ortodoncia (90 créditos ECTS). En estos, abordamos distintas situaciones de maloclusiones que requieran de tratamientos de ortodoncia avanzados como pueden ser las disfunciones cráneo-mandibulares, impartido por el doctor Pablo Echarri.

Estos cursos compatibles con la vida laboral, se ofrecen tanto en la modalidad presencial como Online. Para más información:

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